domingo, 11 de agosto de 2013

Kioto, historia viva de un país


Edificios del castillo, como veis nada tiene que ver con los medivales europeos.

De Kioto dicen que es la capital cultural de Japón,  su historia es la historia de los vaivenes políticos del país en el que durante mucho tiempo el poder de la familia imperial era simbólico y era uno de los señores feudales, el shogun, el que tomaba las decisiones importantes. Es precisamente el primero de los Tokugawa, Ieyasu, aquel cuyo mausoleo vimos en Nikko quien mandó construir uno de los lugares más hermosos de la ciudad: el Nijo-jo (Castillo de Nijo), en él hemos conocido cómo eran las ceremonias en las que los señores feudales, daimios, iban a presentar su respeto al shogun. La propia posición de los personajes en cada acto era ya un ejemplo de rango: el shogun siempre un escalón por encima, debajo todos los demás. Incluso en las ceremonias  que compartían shogun y emperador, éste último se sentaba por debajo. Durante la época Tokugawa el  papel del emperador era secundario y la capital teóricamente era Kioto pero, sobre todo al final, las grandes decisiones se tomaban en Edo (hoy Tokio). Sin embargo, templos y otros rincones hacen que Kioto sea, como dije arriba, un libro abierto de cultura e historia japonesas.

Empiezo con dos ejemplos de lo más moderno, primero la estación donde la arquitectura más actual tiene un buen ejemplo y desde la que podemos ver la ciudad ya que en la azotea hay un espléndido mirador que nos enseña la forma ortogonal de las calles, en cuadrícula, igual que los ensanches europeos del siglo XIX y es que Kioto tiene que adaptarse al espacio porque está rodeado de montañas y es en la zona plana donde se desarrolló la ciudad. Otro elemento moderno es el Museo del Manga, un ejemplo de la evolución de una de las señas de identidad del Japón de hoy en día y que impregna al mundo de la televisión y el cine con los famosos anime. Un museo situado en una antigua escuela elemental y en el que podemos encontrar una importantísima biblioteca de manga japonés así como publicaciones de otros muchos países.


Junto al río los árboles iluminados, estamos en fiestas.
De los ejemplos de historia me ciño a una cifra: en Kioto hay más de dos mil templos entre budistas y sintoístas. Una barbaridad que visitaremos con moderación. Sobre esto y otras muchas cosas más hemos hablado con Teruo, al que he conocido gracias  una compañera profesora de Madrid,  durante una estupenda cena que compartimos con él y su familia. Nos ha contado cómo la mezcla religiosa y la tradición hacen que despidan al año en un templo budista y reciban al nuevo en uno sintoísta, que las vacaciones de los que aquí viven no superan los 15 días y que hay mucha gente que tiene 5 ó 6, si es que tiene; que durante unos años los japoneses decidieron no gastar y, por eso, la economía se paró, que la mejor gastronomía nos la podemos encontrar en Kioto,… Una persona encantadora a la que le hemos abierto las puertas de nuestras casas si puede y decide ir a Madrid alguna vez. Claro que, si es posible, que su viaje a España dure más de 5 días.

Kioto está en fiestas y su río adornado con árboles que parecen los de navidad, nos dicen que lo más bonito tiene lugar el día 16 cuando en las montañas de alrededor hacen letras con fuego y se ven desde la ciudad. Lástima que sea ese el día que nos vamos. Mientras disfrutamos de las calles con casas que siguen el estilo arquitectónico tradicional, bajitas, de madera, reconvertidas en un ryokan, en una tienda o en un restaurante. Algunos diréis que qué eso del ryokan, pues es una especie de hotel tradicional japonés en el que las habitaciones están cubiertas de tatami y a las que solo podemos acceder con unas zapatillas de estar por casa que te proporcionan, además no se duerme en cama ya que se hace encima de un futón que, a modo de colchoneta, se tira en el suelo y te cubres con una especie de nórdico.  En el que estamos, además, hay un baño colectivo tradicional que incluye una especie de jacuzzi al que pienso entrar en unos minutos, nada más poner este escrito a vuestra entera disposición.

1 comentario:

  1. Deseando que nos cuentes qué tal el jacuzzi. No es broma, es curiosidad, ¿Se parecerá a los baños árabes, será como en las pelis...?

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