EL TÉ
Sigo contando algunas impresiones del viaje entre Madurai y Cochin de hace unos días, en él cruzamos la frontera que separa los estados de Tamil Nadu y Kerala. La primera localidad importante del segundo de los estados es Munnar y de ella destacan sus campos cultivados de té.
Dicen que los ingleses introdujeron el té en India a mediados del siglo XIX, parece que las cosas con esta planta en China no le iban demasiado bien y prefirieron llevarla al territorio que cada vez controlaban de manera más férrea. El capitalismo comercial siempre ha buscado facilidades aunque fuera llevando de aquí para allá los caprichos, como lo es ese tan británico de tomarse la tacita de té a media tarde. Y desde Darjeeling hasta Ceilán buscaron los lugares idóneos para el cultivo.
Los campos de té de Munnar se acuestan sobre las laderas de unas montañas con el hermoso nombre de Montañas Cardamomo, lo normal es que el olor ya nos invite a pensar en infusiones y especias, pero nuestro viaje fue el domingo 13 de agosto, en pleno puente del día de la independencia que es el 15, algo así como nuestro puente de la Constitución, y la carretera se llena de vehículos buscando lugares donde cambiar la rutina. No es una generalidad, la mayoría de la gente bastante tiene con ir tirando en el día a día, no está para viajecitos, pero en India son muchos y una operación salida aunque sea limitada supone que una enorme cantidad de personas se muevan. Y cambia el olor de los campos de té por el de la goma quemada de frenos y neumáticos, o por el del humo apestoso de los tubos de escape. La gente se para a hacer fotos a los cultivos, masas verdes agrietadas como si reprodujeran la superficie de un brócoli, también buscan las caídas de agua y no hay indio que se precie que no busque un selfie con alguna catarata detrás. En algunos momentos el verde del té y nosotros entramos en las nubes, casi se colaban al coche si bajábamos las ventanillas. Y esa India de contraste se transforma en el cultivo monótono de cuento de los campos de Munnar. Os podría poner una foto de la carretera atestada, prefiero que veáis las nubes porque ellas también tienen derecho, como si fueran británicas, a un caprichito de té.
EL COMUNISTA
Los indios engañan con su físico y su edad: de la misma persona puedes decir que tiene unos 50 o ya ronda los 70. Muchos están estropeados más por la dureza del trabajo y de la vida que por los años. Aquel señor estaba ya en Kerala, íbamos en pleno descenso de las Montañas Cardamomo y las hoces y los martillos empezaban a tomar las paredes. De vez en cuando los carteles reproducían la mítica imagen del Che Guevara y junto a él siglas y más siglas. En 1957 Kerala se convirtió en el primer lugar del mundo en el que el Partido Comunista llegaba al poder de forma absolutamente democrática, provocando los celos del archipoderoso Partido del Congreso. Y desde entonces ha repetido en diversas ocasiones, en la actualidad un frente de grupos de izquierda (¡lo que a la izquierda le gusta dividirse!) dirige un lugar donde las calles están algo más limpias de lo normal, el analfabetismo desciende como en ningún otro estado o se promueven asociaciones LGTBI. Aquel señor que salía de esa caseta adornada con la hoz y el martillo igual tenía simpatía por alguna de las siglas del frente, puede que hasta mirase con cierto desprecio a los de las otras siglas, pero es más que probable que supiera que ir juntos es mejor que ir solitos.
Los indios engañan con su físico y su edad: de la misma persona puedes decir que tiene unos 50 o ya ronda los 70. Muchos están estropeados más por la dureza del trabajo y de la vida que por los años. Aquel señor estaba ya en Kerala, íbamos en pleno descenso de las Montañas Cardamomo y las hoces y los martillos empezaban a tomar las paredes. De vez en cuando los carteles reproducían la mítica imagen del Che Guevara y junto a él siglas y más siglas. En 1957 Kerala se convirtió en el primer lugar del mundo en el que el Partido Comunista llegaba al poder de forma absolutamente democrática, provocando los celos del archipoderoso Partido del Congreso. Y desde entonces ha repetido en diversas ocasiones, en la actualidad un frente de grupos de izquierda (¡lo que a la izquierda le gusta dividirse!) dirige un lugar donde las calles están algo más limpias de lo normal, el analfabetismo desciende como en ningún otro estado o se promueven asociaciones LGTBI. Aquel señor que salía de esa caseta adornada con la hoz y el martillo igual tenía simpatía por alguna de las siglas del frente, puede que hasta mirase con cierto desprecio a los de las otras siglas, pero es más que probable que supiera que ir juntos es mejor que ir solitos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario