Nuestro interes en mezclarnos con lo local nos lleva a usar los medios de transporte colectivo, voy a hacer un pequenio resumen de algunos de los trayectos mas interesantes de estos dias.
Aqaba-Wadi Rum (20 de agosto). Nos llevan a la estacion en un microbus desde la playa. Llegamos y el autobus que, en principio, salia a las 13 horas ya esta repleto y va a salir a las 12:40 (puntualidad jordana). Pero hay sitio. Bueno no digo que sea buen sitio. A mi me colocan encima de una gomaespuma que hay entre el conductor y el copiloto, con una seguridad menos cinco. A Ana y a Susana la hacen repartirse un asiento y unas mantas envueltas en una bolsa de plastico, con una seguridad menos diez. El autobus esta atestado de gente, y parecemos sardinas en lata. Nos paramos en un control. El conductor baja y un guardia merodea junto al microbus. Ana quiere bajar a por agua. A Ana la dicen que vuelva a subir al bus. Ana vuelve a bajar y se mete en la oficina de los guardias. Uno de los guardias jefe le ofrece agua, pero no en botella, es de un bidon de estos que se ponen en las oficinas pero con el agua con cierta tonalidad verde. Ana da las gracias y retorna al bus. Sin saber que pasa seguimos parados. Sin saber que ha pasado retornamos la marcha. Tras una ruta interminable llegamos al cruce con la carretera que va al Wadi Rum. Nos dejan alli diciendo que por medio euro nos llevara otro medio de transporte. Junto a la parada hay una especie de furgoneta todoterreno que nos dice que si, que nos lleva y nos pide un paston. Mientras negociamos el conductor les dice a los locales que pasa de ellos que nosotros somos negocio y le dice que se pongan en la parada, treinta metros mas alla. Negociamos y el colega no baja de cinco. No hay acuerdo. Se va a la parada y recoje a los locales (ahora es su unico negocio). Nos quedamos tirados y hacemos fotos y autostop. No pasa nadie, bueno uno que nos obvia. Y luego llega otro que dice que si, que gratis... y que tiene una empresa que organiza viajes al Wadi Rum (casualidad eh!!!). Nos vamos con el y acaba haciendo negocio con nosotros.
Wadi Rum-Petra (21 de agosto). Nos dicen que solo hay un bus a las ocho de la maniana. Y que es el publico pero que vale 5 JD. Nos parece mucho, pero es lo que hay. Subimos y el servicio es muy extranio: paramos sin saber porque, esperamos a una turista que desconociamos la razon, esperamos a mas turistas que habian bajado a beber agua,... y asi... en cada pueblucho una detencion. El conductor va acompaniado por un joven que forma parte de una especie tipica en estos lares: el cobrador. El autobus ni es publico, ni es privado... vamos es concertado (Esperanza Aguirre aqui seria la reina). El cobrador, como su nombre indica, intenta cobrar... llega a nosotros y empieza "el show de Ana". Primero le dice que le parece que el precio no es acorde al servicio y al recorrido, el cobrador refunfunia y pide los dineros, Ana le ofrece un billete de 50. El tio se enfada porque dice que no tiene cambio.Y nosotros decimos que tampoco. Y el cobrador se enfada mas, le llama "my friend" a Ana quien le deja claro que ella NO es su amiga. El cobrador se enfada mas. Me dice a mi que le pague. Yo digo que no se ingles, ademas en espaniol le digo que es un poco vago. Y se enfada mas. Interviene el conductor y dice que que ocurre y Ana le explica que no nos quiere cambiar. Con el conductor no hay problemas, saca un fajo de billetes y nos da el cambio. Nos pregunta que ha pasado y Ana le explica la descortesia del cobrador y le dice que su empresa funcionara muy mal con empleados como ese. El conductor le dice que el cobrador es su hijo. El conductor ademas afirma que su hijo tuvo un accidente y que, el pobre, se quedo asi hace dos anios. El conductor habla con Ana muy amigablemente hasta que una turista le dice a Ana que no hable con el coductor ya que le puede distraer. Nos reimos los tres. El conductor pasa y sigue hablando a Ana. Ana le dice a la turista... pero no ves que es el el que habla???? y nos reimos mas. El conductor nos lleva a la puerta del hotel despues de dejar a los demas pasajeros. El conductor obliga a su hijo, es decir el cobrador, a que se disculpe ante Ana. A reganiadientes el cobrador pide disculpas a Ana, vencedora en una nueva batalla.
Hello!!! Aquí estamos enMontevideo, me has hecho reir un buen rato con la aventura del autobus .... los asientos si lo eliges no son mejores, a nosotros nos queda poquito para volver el sábado aterrizamos en mi querido Madrid .... tengo muchas ganas de veros ... Moni .. bs
ResponderEliminarSuerte por alla, aqui ya acabando el viaje...
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