Tras Palmira y la parada tecnica en Damasco desde la que ayer os escribia llega Alepo, hace un tiempo viendo una pelicula sobre un director de cine sirio que nacio aqui dije que queria conocer esta ciudad, y ayer lo hice. No me arrepiento. Alepo nos recibio, tras un viaje de cinco horitas, con calor pegajoso, de ese con el que sudas mas de la cuenta, pero cuando dimos un paseo por el zoco desnudo (el zoco) sin nadie en sus calles, sin puestos abiertos, como si fuera un laberinto de callejuelas silenciosas, en ese paseo se dilapido el calor. Entramos en la mezquita omeya de la ciudad justo en el rezo del fin del dia, Al Magreb se llama, justo cuando los musulmanes acaban de recibir la orden "divina" de que pueden comer. Y alli, en silencio nosotros, les vimos y oimos rezar. Un espectaculo.
El Ramadan hace que se cambien los horarios, claro se levantan a comer a las cuatro de la maniana y hasta las siete y pico no pueden volver a echarse algo a la boca. Por eso todo lo abren mas tarde, la ciudad esta viva pero a medias, hace un rato el sol se escondio y en las tiendas que estan abiertas los trabajadores de estas comen sentados en una banquetita, apoyados en el mostrador o tirados en el suelo. Lo peor es que para nuestras horas de desayuno muchas tiendas estan cerradas, aunque en sitios turisticos saben que no todos hacemos el Ramadan. De hecho comimos genial y pudimos beber agua sin problemas, lo hacemos con la logica prudencia, en un lado de la calle, sin dar el cante... por respeto.
Ayer nos toco dormir a David y a mi en un hotel con paredes rositas, cortinas rositas, camas rositas,... en la guia lo define como un hotel de Barbie... pero claro nos hemos dado cuenta que los dos somos daltonicos (no se si medio daltonicos o daltonicos enteros) con lo cual percibimos los colores de forma rara... hoy hemos cambiado a otro hotel, muy cercano y mas barato (nos sale dormir por ocho euros), no es tan chic como el de ayer, pero bastante aceptable. Esto no tiene nada que ver con Amman donde las cucarachas siguen esperando.
Seguimos en contacto. Por cierto si alguno tiene a bien escribirme un mail diciendome si puede leer estas entradas se lo agradeceria mucho, aqui no se puede entrar en las paginas de blogger.
Ramadan Karim .
Ole, Pedro, sigue con tus cronicas, nos encantan! yo tambien estoy en mis vacaciones dentro de las vacaciones, aprendiendo poco a poco a bucear en Akaba, y para los q no tengais ni idea de quien soy, soy la q tenia el aspirador en la puerta del hotel, esperando por si acaso, y a la q el futbol ni le importa, pero a la q Iniesta le encanta. un besote,
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