viernes, 27 de agosto de 2010

La ultima cena

Amman a las 7 de la tarde. Todo el
mundo quiere llegar a casa a comer.
En Ramadan y en viernes, el centro de la ciudad de Amman con esas variables se convierte en insoportable. Todo cerrado y encima todo lo bonito visto en la primera parte del viaje. Nada que ver este viernes de Ramadan con el que vivi en Aleppo en el que pude observar la transformacion del zoco hora a hora, como si el zoco fuera un ser viviente que se iba mutando conforme avanzaba el dia. Tambien pasa eso en Amman pero a otro ritmo y de otra forma. La ciudad jordana es mas perezosa y mas dificil de controlar, me refiero al centro urbano, que esta capital tiene circulos y circulos hacia el exterior con bastante vida, marcha y dinero.
El dia tedioso lo he ocupado descansando, dando algun paseito y leyendo. Ademas comenzo con la despedida de Susana que a estas horas ya estara en Vicalvaro.
Terraza de Amman con banderas de
Espania, Real Madrid, Argentina,...
Lo mas interesante ha llegado sobre las siete de la tarde. Ana y yo hemos decidido cenar en uno de los lugares tipicos de los autoctonos, un sitio famoso por su falafel que es de tan buena calidad que dicen que el propio rey Abdula visita. Nos pusieron platitos de cosas diversas: una salsa, una especie de ensalada de cebolla y tomate, humus, patatas fritas y las bolitas de falafel. Cuando los altavoces de la mezquita empiezan a dar la senial en forma de rezo, la gente se pone a comer y a recuperar las fuerzas perdidas durante el dia. Todo nos costo el capitalazo de 3,5 Dinares Jordanos, que corresponde a 3,8 euros, y ademas el precio incluye las dos infusiones de te con hierbabuena que tomamos al final.
La ultima cena
La ultima cena con la que casi hemos dicho adios a la ciudad pone un punto final a un viaje maravilloso, como ayer dije escribire algo mas en el blog desde Madrid, pero ya no volvere a entrar en internet aqui. Se acabaron las entradas desde Jordania, se acabaron porque maniana al mediodia estaremos en el aeropuerto dispuestos a descansar tres dias y empezar la cuesta de septiembre. Eso si, dado que echo de menos la tortilla de patatas y el gazpacho de mi madre, y espero tener suerte el domingo, no puedo ocultar que tengo ganas de regresar.

1 comentario:

  1. Te reitero mi enhorabuena por tu blog, Pedro.

    Muchas gracias.

    Anabolena

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