| Vista de Ammán con su teatro romano en primer término |
Jordania es un pais solidario, o al menos eso se desprende de su reciente historia. Su poca poblacion, unos cinco millones y medio de habitantes, incluye a miles de refugiados palestinos e iraquíes. Esa distorsión demográfica se nota en la economia con altos índices de paro y de población por debajo del umbral de la pobreza. En la escena internacional Jordania es el eterno equilibrista de Oriente Medio, aliado de Estados Unidos y, a la vez, hermano árabe que no puede traicionar a los suyos. Sin embargo, el país vive en un régimen monárquico que apenas tiene tintes democráticos y que se puede definir como una dictadura monárquica basada en la tradición de un pueblo repleto de tribus del desierto. Pero esa monarquía a ojos del mundo desarrollado conviene porque genera cierta estabildad en la zona y, además, quiere dar la sensación de vivir "a lo occidental".
El país no tiene apenas riqueza, solo el norte, la capital y el puerto de Aqaba destacan como polos económicos. El turismo se propone como una de las grandes fuentes de financiación y, sin embargo, da la sensación que se cuida poco al turista ya que se juega constantemente a engañarle, a sacarle descaradamante dinares y dinares promoviendo un sobrepecio en los productos y servicios que, en muchos casos, acaban siendo casi tan caros, o más caros, que en cualquier país europeo. Lo peor de eso no es que ocurra, lo peor es que parece que está institucionalizado. Además Jordania y, en especial su capital, es sucia y da muy mala sensación al viajero. Obviamente es muy fácil mirar las indecencias de los demás desde la situación privilegiada del europeo y, por ello, asumo que en mi juicio hay mucho de eurocentrismo sin querer, pero la pobreza no siempre debe ser compatible con la desidia. El caotismo que es tan personal de muchas ciudades orientales no puede ser excusa de la cara menos amable del centro urbano, abarrotado de suciedad y con poca preocupación por la limpieza. Exactamente lo mismo se observa en algunos lugares como hoteles o estaciones.Sin embargo el jordano es amable y vivo, y el patrimonio de su país tiene una joya de tan alto calibre que solo por si misma merece una visita: Petra. La capital de los navateos es un paraíso para el que le guste el pasado, para el que le enamore la naturaleza, para el que quiera soñar despierto, para el que esté deseoso de sorpresas. Por eso merece más atención y más cuidado, porque una joya sin lustre y sin mantenimiento se puede convertir en una piedra con el único valor de lo que fue.
| La bandera siria desde el interior de la Ciudadela de Aleppo. |
Siria no es un lugar de gente malvada por mucho que haya a quien le interese incluirla en la lista de países terroristas. Es, posiblemente, el país más tranquilo y seguro de los que he visitado en mi vida. El sirio parece un buen tipo con altas dosis de sensatez y, tal vez, con más silencios de los que me gustaría. En Siria no se habla de política, nacional por supuesto, y las fotos de su presidente Bashar El Assad se repiten de forma constante a lo largo de cualquier recorrido. Me recuerda a esos madelmán con los que jugaba de pequeño y que tenía diversos uniformes. El presidente parece lo mismo: foto con traje de etiqueta a solas, foto con traje de militar con gafas de sol, foto con su esposa, foto dando un discurso, foto rodeada de otras dos fotos (la de su padre y la de su hermano mayor, ambos fallecidos),... Assad llegó al poder gracias al dedo paterno y a unas elecciones poco convencionales ya que su partido era el único que podía presentarse. Se pensó en una apertura democrática, pero las ilusiones se desvanecieron pronto. Siria da la sensación de estar muy bien controlada por dentro y en ese control incluyo los medios de internet, quien escribe esto lo ha podido comprobar en persona al no poder leer blogs o tener denegado el acceso a páginas como facebook.
Leí hace poco que hay algo que está por encima del enfado, y eso es el miedo. No sé si será por eso pero en Siria la gente no parece que esté enfadada.
Y tienen motivos para estarlo... y no por sus cuestiones de casa, o no solo por eso, también por las cosas que se dicen de Siria quienes no la conocen o quienes saben que su lugar en el mapa es importante. A Siria la llaman terrorista cuando parte de su territorio está ocupado por fuerzas extranjeras. Y si tengo que decir algo positivo de quien dirige sus destinos no puedo callarme la sensación de que gobernar el país no puede ser fácil.
Por otro lado, el país es hermoso y cuenta con rincones extraordinarios, Palmira, Aleppo o Damasco son paraísos para el ojo humano, pero también para el olfato o el gusto,... son lugares donde los sentimientos y los sentidos se multiplican. La ciudad vieja de Damasco tiene la piel de uno de esos rincones del planeta que fueron creados para ser importantes e inolvidables.
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