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A la derecha el Museo Arquelógico, en primer plano el puente de la historia de Macedonia, al fondo el puente de piedra.
"¿Qué he hecho yo para merecer esto?" dirá este antiguo macedonio. |
"Ya habréis visto algo de la ciudad, es un poco... Disneyword, hay a quien le gusta..." Más o menos con estas palabras, y en un aceptable inglés, nos recibía Viki en Skopie. Ella se encargaba de explicarnos los detalles del apartamento en el que íbamos a residir unos días y, de paso, nos informaba de qué hacer, qué ver y dónde comer en la capital de Macedonia. Podríamos definir de muchas formas lo que está ocurriendo en el centro urbano, pero "Disneyword" no sería una mala forma de hacerlo, si bien habría que aceptar que es un poco benevolente. No estaría mal decir que es una ciudad de cartón piedra, un "pastiche city"o un engendro arquitectónico. El caso es que quien ha ideado en su mente la transformación de Skopie ha caído en el exceso, lo pretencioso y la pretensión, por eso mis compañeros de viaje, con estupendo criterio, bautizaron al esperpento como "pretensionismo macedónico".
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| Al fondo la Macedonia Gate (Arco del Trinunfo en el XXI) |
Póngame usted un poco de París y construyeron un arco del triunfo al que llaman "Macedonia Gate" exactamente igual al de la parisina plaza Charles de Gaulle, póngame usted un poco de Atenas y construyeron grandes edificios con columnas clásicas, ¿podría ser un poquito de Roma? ¿y de Viena? y pusieron edificios y puentes que nos recuerdan a algunos de los rincones de estas capitales, ¿de Londres tenemos algo? por supuesto: los autobuses de dos pisos. Todo un decorado, todo de pega. La ciudad se tunea y se revisten fachadas para que parezcan más ostentosos los edificios, o se construyen usando materiales que simulan el mármol o el granito.
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| Autobuses "made in China" pero muy londinenses. |
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| Piso a piso... |
Pero ahí no queda la cosa. En cada rincón te encuentras con una estatua, o dos o tres. Esto es tan evidente y exagerado que se acaba convirtiendo en un esperpento. Es como si ser escultor en Sklopie fuera la profesión deseada por aquellos que buscan labrarse un cómodo futuro. Estatuas las hay de todo tipo, destacando las ecuestres (empezando por la de Alejandro Magno, ya mencionada en el anterior artículo), las alegóricas, las conmemorativas, las de personajes famosos, las de seres anónimos, las colectivas, las de animales (como una réplica mansa del famoso toro de Wall Street). Los puentes no se libran de la pandemia, solo resiste el medieval Puente de Piedra, el más antiguo de los que cruzan el río Vardar y que une la plaza de Macedonia con el barrio turco, pero los nuevos tienen a ambos lados y cada pocos metros una escultura y hacen una imitación estrafalaria de estructuras como la de Sant`Angelo, cambiando a los famosos ángeles de Bernini por personajes de la cultura, la historia o las artes locales. El derroche escultórico me provocó una mezcla de incredulidad e hilaridad a partes iguales. En las imágenes inferiores dejo algún ejemplo de esta prolijidad.
Esta operación de cirugía estética parece obedecer a la necesidad de poner "guapa" a la ciudad para acoger al turismo, tanto local como exterior, intentando que sea una de las fuentes importantes de ingresos, al mismo tiempo sirve para poner en valor una historia que muchos griegos pensarían que les quieren robar. Paralelamente la construcción se convierte en otro potencial económico puesto que Skopie está lleno de grúas, que igual te hacen una enorme columna dórica, como te instalan un trozo de puente o te fabrican un barco "de obra" para albergar una gran discoteca. Por las carreteras del país se observan decenas y decenas de canteras, es decir, a la mano de obra se suma la materia prima, y a estas la puesta en marcha de proyectos constructivos.
Este Skopie del que he hablado, y criticado con severidad, no deja de ser curioso y hasta visitable. Al menos tiene que quedar constancia de que esta forma de "hacer ciudad" existe por muy extraña que nos parezca.
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| Mercado. Verduras, frutas, hortalizas... ¡ciudad viva! |
Pero hay otro Skopie, al menos otro que yo he visto, que es el que se encuentra en el barrio turco, y es una ciudad mucho más auténtica, con calles enlosadas y sin coches, con centenares de tiendas destinadas a ropa femenina en las que trajes de boda y para la boda se asoman sin pudor en los escaparates, con locales de marcha nocturna que se mezclan con otros tradicionales en el que los hombres, y solo hombres, se toman el té o el café mientras juegan. En algunos rincones surgen puestos callejeros en los que te ofrecen "antigüedades" de todo tipo vigiladas por la mirada atenta de algún cuadro de Tito. Las mezquitas emergen en este paisaje urbano que es un gran bazar y que se acaba uniendo al gran mercado, dicen que en la zona solo es superado en extensión por el de Estambul. Y esa parte se convierte en un gran mercadillo de barrio con frutas, calcetines, juguetes o tintes para el pelo, en el que los tenderos te preguntan de dónde eres si no les suena tu cara, pero no te atosigan salvo con alguna mención a los equipos de fútbol que tanta fama dan a España (a falta de muchos premios Nobel) y te cobran lo mismo que a los demás. No hay malas intenciones ni picardía, lo notas y decides que Skopie, a pesar del "pretensionismo", también merece la pena.
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Dórico de cartón piedra.
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| Una moza hablando por el móvil, un toro "a lo Wall Street" pero en manso |
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| Homenaje a las víctimas del holocausto. |
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| La catedral "estilo OVNI otomano". Fue construida tras el terremoto de 1963. |
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| La mezquita mayor de Skopie. |
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